La apoteosis de Lindbergh en México/ Ricardo Alvarado Tapia. -- páginas 22-29.
Material type:
ArticleLanguage: Spanish Content type: - text
- unmediated
- volume
- 972.032 BIC.e.45
| Item type | Current library | Collection | Call number | Status | Notes | Date due | Barcode | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Publicación periódica | Biblioteca Instituto Mora En sala | Publicaciones Periódicas MORA | (PM)/972.032 BIC.e.45 (Browse shelf(Opens below)) | Available (En sala) | ANALÍTICA | 109308-10 |
En: Bicentenario : el ayer y hoy de México. -- Vol. 12, no. 45 (julio-septiembre 2019)
Incluye referencias bibliográficas (página 29)
"El piloto estadunidense había ganado fama mundial por cruzar el Océano Atlántico en solitario y sin escalas en 1927. Algunos meses después de su proeza llegó a México y fue recibido por miles de personas y un trato por el gobierno de Calles que se asemejaba a una visita de Estado. Su presencia pretendió distender las complejas relaciones diplomáticas con Estados Unidos." Estas líneas describen la visita de Charles Lindbergh durante los 13 días que permaneció en México después de su histórico viaje de 27 horas y 15 minutos entre Washington D.C. y la ciudad de México. Narra la serie de eventos oficiales a los que asistió entre los que hubo inauguraciones, homenajes, conciertos, desfiles, jaripeos, banquetes y, 7 vuelos locales con diferentes aeronaves, todo esto en compañía de personajes de influencia económica, política, diplomática y cultural mexicanos, además del presidente Calles y el embajador estadunidense Morrow. Menciona los diferentes reconocimientos que el gobierno mexicano le otorgó en esa ocasión. Concluye con la breve narración de otras visitas que hizo a México gracias al interés que le causó la primera impresión. En éstas, colaboró con la aeronáutica mexicana como fue la inauguración de la ruta México-Tampico-Matamoros-Brownsville y, conservó una buena relación tanto personal como profesional con sus allegados y colegas en el país
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